Jorge Ben Jor y sus canciones

En 1978, Rod Stewart lanzó Da ya think I´m sexy?, primer sencillo de Blondes have more fun y el mayor éxito de toda su carrera. Solo había un pequeño problema: el estribillo estaba calcado de Taj Mahal, canción de Jorge Ben inspirada por el monumento que Sha Jahan construyó en Agra para el descanso eterno de su esposa favorita. Se dijo que ambas partes habían llegado a un acuerdo amistoso, pero no fue exactamente así. Los abogados del cantante británico –que en su autobiografía admitió “un plagio inconsciente”- idearon la estratagema de ceder las ganancias a Unicef. Evitaban pagar al demandante y hacían quedar al demandado como benefactor de la infancia: si el brasileño seguía adelante con el pleito parecería un desalmado intentando quitar el dinero a los pobres niños

¿Quién no ha oído sus canciones? Mas que nada, País tropical, Chove chuva, Zazueira… Jorge Ben, que acaba de cumplir 75 años -72, según Wikipedia-, hace tiempo que cambió su nombre por el de Jorge Ben Jor. No está claro si lo hizo por cosas de numerología o porque las recaudaciones de sus derechos de autor acababan a menudo en las cuentas de George Benson. En realidad, Jorge Duilio Lima Meneses, nacido en una favela de Río de Janeiro, hijo de un estibador tamborilero en sus horas libres, ya había adoptado antes el apellido de su madre, Silvia Saint Ben, de origen etiope.

Su padre le quería abogado, su madre soñaba con un hijo pediatra y él quería ser futbolista- era delantero de los juveniles del Flamengo cuando una lesión le impidió llegar a profesional-. En 1963, Jorge Ben Jor –entonces todavía Jorge Ben- andaba cantando y tocando el pandero con la banda del organista Zé María en clubes de Copacabana-. Alguien habló de él a Armando Pittigliani, director artístico de Philips, que decidió contratarle en cuanto se puso a tocar la guitarra de forma tan poco ortodoxa: sincopada, cadencia vigorosa y armonías sencillas. En la cara B del primer disco estaba Por causa de você, menina y en la cara A, Mas que nada, que ha sonado en medio mundo desde que Sergio Mendes la grabó en Estados Unidos.

Jorge Ben Jor es un gigante de la música afroamericana, un inventor: su inconfundible estilo rítmico, al margen de corrientes y movimientos, sintetiza samba y maracatú con soul o funk. Sus canciones hablan de fútbol (Fio maravilha, Ponta de lança africano (Umbabarauma), Camisa 10 da Gávea –dedicada a Zico-) y de universos ocultos (Hermes Trismegisto, A tábua de esmeralda, Os alquimistas estão chegando…). Para Gilberto Gil, “su música es la que mantiene elementos más nítidos de la complejidad negra en la formación de la música brasileña”. Y Caetano Veloso cree que, si hubiera cantado en inglés, este hombre al que han sampleado sin misericordia hasta los Black Eyed Peas, hubiera sido más importante que Bob Marley. En abril tiene previstos conciertos gratuitos al aire libre en seis de las mayores ciudades de Brasil. Hace años que cantaba en Para ouvir no rádio “voy a hacer una canción sencilla / para que te acuerdes de mi”.

Publicado en El País, 28/3/2017

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